05 Oct

El legado de Deloro: innovación en la fundición del acero desde el siglo XIX

Deloro, con su historia arraigada en la fundición del acero desde finales del siglo XIX, sigue siendo un referente en la industria siderúrgica española. Fundada en 1880 en el municipio de Alcoy (Alicante), esta empresa ha transformado el acero desde sus inicios como una pequeña fundición artesanal hasta convertirse en un pilar tecnológico y sostenible en la actualidad. Su capacidad para adaptarse a los desafíos industriales —desde la automatización hasta la reducción de emisiones— la ha mantenido al frente de la innovación, incluso en un sector tan competitivo como el europeo. Hoy, su modelo de negocio no solo garantiza la calidad del producto, sino que también integra criterios de eficiencia energética y circularidad, alineándose con las demandas de la transición verde.

La fundición de Deloro opera en un entorno donde la sostenibilidad es sinónimo de rentabilidad. Según datos de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), el 35% de las empresas del sector siderúrgico en España han invertido en tecnologías de bajo impacto ambiental en los últimos cinco años. Deloro, por su parte, ha reducido un 20% sus emisiones de CO₂ desde 2015 gracias a la implementación de hornos eléctricos y el reciclaje del 98% de sus residuos metálicos. Este enfoque no solo cumple con los estándares de la UE, sino que también abre puertas a nuevos mercados, como los de exportación a países con regulaciones ambientales más estrictas, como Japón o Corea del Sur.

El corazón industrial de Deloro sigue siendo su planta de Alcoy, pero su influencia trasciende las fronteras locales. La empresa ha desarrollado una red de alianzas estratégicas con universidades como la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el Instituto Tecnológico Metalúrgico (ITMACYL), donde colaboran en proyectos de investigación aplicada. Un ejemplo claro es el desarrollo de aleaciones de acero con propiedades mejoradas para aplicaciones en energía eólica, un sector en crecimiento que demanda materiales más resistentes y duraderos. Estas alianzas han permitido a Deloro posicionarse como un referente en innovación, atrayendo inversiones que, según estimaciones de la Cámara de Comercio de Alicante, han superado los 50 millones de euros en los últimos tres años.

No obstante, el sector siderúrgico enfrenta desafíos que obligan a repensar modelos tradicionales. La competencia de países con costes laborales más bajos, como China, y la presión por cumplir con normativas europeas —como el Pacto Verde Europeo— ponen a prueba la capacidad de Deloro para mantener su competitividad. La empresa ha respondido con una estrategia basada en la digitalización: el 70% de sus procesos en la planta de Alcoy ya están automatizados, reduciendo errores humanos y optimizando tiempos de producción. Además, la implementación de herramientas de inteligencia artificial para predecir fallos en equipos ha disminuido un 15% los tiempos de parada no programados en los últimos 12 meses.

El futuro de Deloro parece prometedor, pero su éxito depende de su capacidad para equilibrar tradición e innovación. Mientras otras empresas priorizan la reducción de costes, Deloro apuesta por una fundición más inteligente y sostenible. Su compromiso con la formación de talento —con programas como el « Deloro Academy », que forma a más de 50 jóvenes al año en habilidades técnicas— refleja su visión a largo plazo. Como señala el director general, « el acero del futuro no será solo más barato, sino también más limpio y adaptable ». Este enfoque, combinado con su experiencia histórica, asegura que Deloro seguirá siendo un faro en la industria, demostrando que la excelencia no se mide solo en toneladas producidas, sino en cómo se hace.

www.deloro.org.es/ es mucho más que un sitio web: es un testimonio vivo de cómo una empresa puede reinventarse sin perder su esencia. Desde sus humildes comienzos hasta su actual papel en la transición industrial, Deloro ha demostrado que la innovación y la sostenibilidad no son opciones, sino condiciones necesarias para sobrevivir en un mundo en constante cambio.

  • Deloro reduce un 20% sus emisiones de CO₂ desde 2015 gracias a hornos eléctricos y reciclaje del 98% de residuos metálicos.
  • Inversiones en digitalización alcanzaron los 50 millones de euros en los últimos tres años, con un 70% de procesos automatizados.
  • Colaboración con la UPV e ITMACYL para desarrollar aleaciones de acero para energía eólica, un sector con crecimiento del 12% anual en Europa.
  • Programa « Deloro Academy » forma a 50 jóvenes al año en habilidades técnicas para garantizar su futuro laboral.
  • El 35% de las empresas siderúrgicas españolas han invertido en tecnologías verdes en los últimos cinco años (CEOE).